miércoles, 30 de abril de 2008

Elecciones en la universidad: ¿Elecciones democráticas o teledirigidas?

No pretendo con este artículo hace una demagogia barata sobre los procesos electorales universitarios, sino de un lado celebrar la apertura democrática en las Universidades españolas pero por el otro poner de relieve ciertos vicios que a mi juicio tienen estos procesos y que entiendo que les restan democracia.

Hace pocas fechas D. Vicente Gotor, Catedrático en la Facultad de Químicas, ha sido elegido, en segunda vuelta, Rector Magnífico de la Universidad de Oviedo por un 63% de los votos frente a Dª Paz Andrés Saenz de Santamaría, Catedrática de Derecho Internacional Público. Al nuevo Rector mis mejores deseos pues su labor será la que decida el discurrir de nuestra Universidad en los próximos años.

A estas elecciones se presentaron cuatro candidatos: los dos ya mencionados y Santos González y Antonio Cueto, estos dos quedaron apartados del proceso tras la primera vuelta, ambos procedían del equipo rectoral anterior presidido por D. Juan Vázquez.

Cada candidato buscó sus apoyos entre los miembros de la comunidad universitaria asturiana, un total de 34 mil electores pero cuyo voto no cuenta por igual. Como si de un sistema feudal se tratara se divide a la Universidad en varios estamentos y a éstos se les otorga una ponderación de voto que en absoluto se corresponde con el porcentaje que se reporta a la comunidad universitaria por cada estamento. El reparto de ponderación es el siguiente:

· Profesores: 65%.
· Alumnos: 25%.
· Personal administrativo: 10%.

Estos porcentajes se corresponden como ya he comentado a la ponderación de voto que se lleva a cabo según el Reglamento electoral. Por ello los estudiantes nos encontramos en una clara desventaja frente al resto de miembros de la comunidad universitaria ya que siendo el verdadero motor de la misma y para quienes se trabaja en este Entidad apenas se nos tiene en cuenta a la hora de computar nuestro voto. Creo que lo mas conveniente sería que se considerara a cada colectivo según la proporcion con que cuenta en la Universidad ya que asi se daría un mayor relieve e importancia a quien mas pesa en el seno universitario.

Otro de los vicios con que ha contado este proceso electoral es el de la falta de información precisamente para con los alumnos y es que cuando en el resto de estamentos el porcentaje de votantes se aproximaba al 75% o lo superaba, en el de alumnos apenas era el 20%. Algo falla cuando se dan estas diferencias. Personalmente no vi una motivación por parte de la Universidad en incentivar el voto de los alumnos, muchos se enteraron del proceso por otras vías como la prensa o amigos que son miembros de colectivos estudiantiles y que en cierto modo les inciden en la decisión de voto y la dirección del mismo.
Lo más positivo será para dentro de cuatro años que desde la Universidad se incentive la participación estudiantil eliminando los prejuicios y las superioridades de unos sobre otros, y es que no en vano muchos alumnos con inquietudes no se involucran en estos colectivos de estudiantes por miedo a que su opinión no sea bien vista por parte de quienes les van a evaluar y por ello tener algún problema. Personalmente no creo que asi sea pero no es la primera ni la segunda persona que me lo dice.

Finalizo esperando que el nuevo equipo rectoral sepa sacar adelante la entrada en el Espacio Europeo de Enseñanza Universitaria y que su gestión sirva para aupar de nuevo a la Universidad de Oviedo en el lugar que le corresponde. Así mismo espero que se de una continuidad y mayor agilidad a la Mesa por la Integración de las Personas con Discapacidad, cuya labor es importantísima y que esta empezando a dar sus frutos

2 comentarios:

José Víctor dijo...

Comparto parcialmente tus argumentos, compañero. Desde luego que la analogía con un sistema feudal está muy traída, pero también entiendo que el peso del alumnado, que auqneu somos una inmensa mayoría, sea el 25% en la ponderación de voto está bien, pues en comparación el PAS y los profesores pasarán una vida en la Universidad y nosotros tenemos un paso con fecha de caducidad.

Pero también te digo una cosa, el día que los alumnos nos movamos de verdad, ese 25% tendrá un peso mucho más importante del que tiene ahora, que no va a votar ni el 10% de nosotros.

Un saludo, compi.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Muy buenas. Yo cuando estudiaba en la Facultad era de las personas que desde el primer año participaba en todos los comicios universitarios, pero también hay que tener en cuenta un dato importante que es el poco tiempo que van a estar los estudiantes, si lo comparamos con los profesores y PAS. En teoría, los estudiantes de carreras superiores tendrían que estar 5 años, salvo Medicina. Con esto quiero decir que la mayoría de los alumnos no tienen un apego a la institución, sólo están para sacarse un título para no volver a pisar la Facultad o Escuela. Es más, un estudiante de Derecho que acabe dos años más tarde la carrera de lo debido, es decir en 7 años, como fue mi caso, coincidi mi estancia con dos procesos de eleccion de rector, el 2000 y 2004. Así que es difícil que haya mucha voluntad de los estudiantes por lo que ocurre en la Universidad, que, en cierta medida, es comprensible.