Mucho se lleva hablando de los serior problemas que la situación económica actual esta causando en la sociedad española: desahucios, paro, precariedad laboral... Todos ellos importantes y sin duda merecedores de las horas de radio y televisión o las hojas de periodicos que se llevan cada día pero a mi me gustaría focalizar el tema en el colectivo de personas con discapacidad y es que es probablemente uno de los que menos espacio ha recibido en los medios.
Persona con discapacidad es aquella que por alguna razón tiene mermada su capacidad física, sensorial, intelectual,... Cada una por diversas causas y razones: nacimiento, enfermedad, accidente... pero todas con derechos y deberes ante la sociedad y las administraciones públicas.
Tratare de centrarme en tres grandes áreas: entorno familiar, entorno labora y sanidad. En el caso del primero sin duda que en la familia haya una persona con alguna discapacidad genera una situación de riesgo socioeconómico importante. Muchas discapacidades requieren atenciones especializadas que generalmente recaen sobre los propios familiares. Con el objeto de apoyar a las familias se potenció el sistema de protección familiar ya existente desde la LISMI de 1982 con la ley de 2003 y posteriormente con la Ley de dependencia.
Los constantes recortes del gobierno central y el autonómico han mermado la capacidad de las familias de atender a las personas con discapacidad, incluidas las personas mayores, provocando incluso serias dificultades a las familias tanto de indole económica como social o laboral. Muchas personas, mayoritariamente mujeres (es una función que aun hoy sigue recayendo sobre la mujer desgraciadamente) han tenido que dejar su empleo para atender a personas dependientes, en otros casos la perdida de empleo les ha llevado a asumir cargas que tenian derivadas en terceras personas. No solo con eso desde hace unos meses los cuidadores no cuentan con la protección social que la ley inicialmente les asignaba provocando una situación de indefensión no solo al cuidador sino al cuidado ya que la atención jamás sera la necesaria.
Afortunadamente no todas las personas con discapacidad son (somos) dependientes pero a la hora de buscarnos un futuro profesional y laboral nos encontramos con múltiples barreras que nadie se ha ocupado de eliminar, ni siquiera de paliar, dejando al colectivo abocado a la generación de guetos de empleo mediante los llamados Centros especiales de empleo como la via principal para lograr un puesto de trabajo. De nada sirve tener un formación brillante, o al menos una carrera universitaria, si al acceder al mercado laboral, donde es cierto que se ofertan empleos para personas con discapacidad, siempre se obvia mencionar que deben ser discapacidades leves o que a ojos del empleador no se perciban. Tambien nos encontramos con empresarios sin escrúpulos que abusan del sistema y mediante engaños tratan de beneficiarse de esas ayudas con flasas promesas que luego terminan con la persona frustrada y engañada.
No cabe duda de que el mercado laboral es exigente pero si no es posible competir en igualdad, debe haber alguien que regule para que se pueda llegar a esa igualdad, debe existir un control para que se cumplan los mínimos de contratación, para que el salario sea acorde al puesto desempeñado y para que la accesibilidad al puesto de trabajo sea la adecuada.
Por último, en la sanidad donde se han producido sangrantes recortes, las personas con alguna discapacidad nos encontrarmos con la dificultad de asumir en muchos casos tratamientos que son para siempre y costosos pero parece que a ojos de los que nos gobiernan los tenemos por gusto. De nada sirve invertir en I+D+I para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad si luego es imposible acceder a esos avances, por no hablar de la variabilidad de precios en función de que el tratamiento o la ayuda este o no subvencionada...
En resumen, debemos de empezar a considerar que una persona con discapacidad tiene los mismos derechos que el resto de ciudadanos y que ningún gobernante tiene derecho a mermar nuestra calidad de vida en razón de una crisis que ellos mismos han fomentado y que como nos muestran en los próximos presupuestos seguirán potenciando mediante el recorte en ayudas a la dependencia, protección familiar, etc pero mejorando las partidas para la financiación de partidos políticos, gastos financieros, etc.
Si España pretende ser un país pionero que valore a sus ciudadanos por encima de todas las cosas, y que lo haga en igualdad de condiciones para todos sin importar raza, creencia, condición social, discapacidad, etc.
Aqui trato de volcar mis ideas, mis intereses y emociones sobre lo que día a día me rodea y nos rodea a todos, un lugar donde invitar a la reflexión individual y colectiva.
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martes, 1 de octubre de 2013
martes, 29 de enero de 2013
Integración escolar real
Desde hace unas semanas se habla en las noticias y programas de actualidad de la integración escolar a raiz de un vídeo publicado en Youtube, que podeis ver en mi anterior entrada, sobre un niño de 5 años gaditano que a pesar de sufrir una parálisis cerebral acude a un colegio público de forma normalizada.
Esto, en pleno siglo XXI, es noticia para algunos, pero para otros muchos -entre los que tengo la suerte de incluirme- no lo es, puesto que con muchos menos medios y conocimientos hemos formado parte del sistema educativo español desde sus etapas más básicas hasta la Universidad.
Sin duda que el progreso social en gran medida proviene de romper barreras, y especialmente, de imponer la normalidad donde antes no la habia. Corría 1983 y hay comenzó mi lucha, la de mis padres también, ya que era el momento en que tenia que empezar mi etapa Preescolar, pero para ello hubo que superar obstaculos y temores...de mano demostrar que el nivel de inteligencia personal no estaba afectado por mi discapacidad mediante dos tests de inteligencia, así como garantizar en el Colegio Baudilio Arce que en caso de necesidad alguien de mi entorno podría ir a buscarme, cambiarme de ropa, etc.
Aun con todo eso garantzado, el visto bueno para mi entrada en el sistema público continuaba sufriendo zancadillas, algunas de las maestras se negaban a admitirme en sus clases, principalmente por desconocimiento, por temor a tener que estar excesivamente pendientes de mi y perder el control de la clase... Hubo que esperar a que instancias superiores impusiesen cordura y determinasen que yo tenia igual derecho que el resto de escolares para acceder al Sistema Público.
Cierto es que una vez superado ese escollo la situación fue poco a poco mejorando, el apoyo de mis compañeros de clase, profesorado (aquellos que dieron un paso al frente en especial), hicieron que pudiese participar en las actividades de clase como uno más.
Como anécdota, se recuerda mucho que en los días de lluvia para no quedarme solo en el recreo les contaba cuentos a mis compañeros a partir de los dibujos de los libros porque yo no sabía leer, al principio se pensaba que si, hasta que alguien se fijo en que tenia el libro al revés...
El paso de los años fue normalizando las cosas, también mi situación personal al ganar paulatinamente autonomía, aunque no exentas de dificultades como el periodo en que llevaba aparato en las piernas, operaciones, etc.
Con todo ello fue superando cada curso, cada evaluación, cada momento...romper barreras no es nada fácil, sobremanera cuando las circunstancias no juegan a favor, pero creo que para todos mi integración ha sido un ejemplo, del mismo modo que la de cada persona con discapacidad que en la misma época tuvo que pasar por situaciones similares a la mía.
Lamentablemente no todos pueden decir lo mismo y otros muchos por la falta de apoyo, de conocimientos, de interés...se han ido quedando en el camino sin poder superar más que la educación básica, son ellos los que peor lo pasan y es para que no haya más casos así por los que la integración escolar de las personas con discapacidad debería ser una realidad efectiva y no una noticia.
Animo a todo aquel que desee conocer mi historia en profundidad a que contacte conmigo y gustosamente le contare todo lo que quiera saber.
Quiero aprovechar para dar mi agradecimiento eterno a mis compañeros de clase, a mis padres y a aquellos que hicieron posible que mi integración fuese real.
Esto, en pleno siglo XXI, es noticia para algunos, pero para otros muchos -entre los que tengo la suerte de incluirme- no lo es, puesto que con muchos menos medios y conocimientos hemos formado parte del sistema educativo español desde sus etapas más básicas hasta la Universidad.
Sin duda que el progreso social en gran medida proviene de romper barreras, y especialmente, de imponer la normalidad donde antes no la habia. Corría 1983 y hay comenzó mi lucha, la de mis padres también, ya que era el momento en que tenia que empezar mi etapa Preescolar, pero para ello hubo que superar obstaculos y temores...de mano demostrar que el nivel de inteligencia personal no estaba afectado por mi discapacidad mediante dos tests de inteligencia, así como garantizar en el Colegio Baudilio Arce que en caso de necesidad alguien de mi entorno podría ir a buscarme, cambiarme de ropa, etc.
Aun con todo eso garantzado, el visto bueno para mi entrada en el sistema público continuaba sufriendo zancadillas, algunas de las maestras se negaban a admitirme en sus clases, principalmente por desconocimiento, por temor a tener que estar excesivamente pendientes de mi y perder el control de la clase... Hubo que esperar a que instancias superiores impusiesen cordura y determinasen que yo tenia igual derecho que el resto de escolares para acceder al Sistema Público.
Cierto es que una vez superado ese escollo la situación fue poco a poco mejorando, el apoyo de mis compañeros de clase, profesorado (aquellos que dieron un paso al frente en especial), hicieron que pudiese participar en las actividades de clase como uno más.
Como anécdota, se recuerda mucho que en los días de lluvia para no quedarme solo en el recreo les contaba cuentos a mis compañeros a partir de los dibujos de los libros porque yo no sabía leer, al principio se pensaba que si, hasta que alguien se fijo en que tenia el libro al revés...
El paso de los años fue normalizando las cosas, también mi situación personal al ganar paulatinamente autonomía, aunque no exentas de dificultades como el periodo en que llevaba aparato en las piernas, operaciones, etc.
Con todo ello fue superando cada curso, cada evaluación, cada momento...romper barreras no es nada fácil, sobremanera cuando las circunstancias no juegan a favor, pero creo que para todos mi integración ha sido un ejemplo, del mismo modo que la de cada persona con discapacidad que en la misma época tuvo que pasar por situaciones similares a la mía.
Lamentablemente no todos pueden decir lo mismo y otros muchos por la falta de apoyo, de conocimientos, de interés...se han ido quedando en el camino sin poder superar más que la educación básica, son ellos los que peor lo pasan y es para que no haya más casos así por los que la integración escolar de las personas con discapacidad debería ser una realidad efectiva y no una noticia.
Animo a todo aquel que desee conocer mi historia en profundidad a que contacte conmigo y gustosamente le contare todo lo que quiera saber.
Quiero aprovechar para dar mi agradecimiento eterno a mis compañeros de clase, a mis padres y a aquellos que hicieron posible que mi integración fuese real.
jueves, 24 de enero de 2013
Aquellos años
Hoy viendo el telediario han dado una noticia sobre un niño de 5 años de San Fernando (Cádiz) con parálisis cerebral sobre el que han hecho un video que podeis ver aqui debajo.
Me alegra mucho que un niño como él pueda acudir a sus clases de una forma normalizada y es que así debería de ser siempre que sus capacidades intelectuales lo permitan para Antonio y para todos los escolares con alguna discapacidad.
Viendolo me vinieron muchos recuerdos y también muchas reflexiones. Hace casi 30 años, yo pasé por todo por lo que Antonio esta pasando ahora, cuando iniciaba mi etapa educativa en el CP Baudilio Arce de Oviedo, no sin dificultades.
Me resulta especialmente llamativo que estas cosas sean hoy día noticia, cuando ya somos varias generaciones las que hemos pasado por todas las etapas educativas, llegando a la Universidad, pero lamentablemente en una sociedad cada vez más vanal, fomentar valores es algo olvidado.
Cuando me tocó escolarizarme, aquello si que era romper barreras, ya que incluso contaba con el rechazo del sistema público. Aún así, el empeño y la lucha de mis padres pudo más que cualquier barrera social. Por suerte pude ir avanzando, no sin dificultades, pero año a año.
Recuerdo mucho el apoyo de mis compañeros, en las imagenes de los compañeros de Antonio, sin ellos nada hubiera sido posible. Para todo tenia una ayuda y eso es de agradecer.
Lo que me asombra es que hoy día con los conocimientos que hay, sea tan difícil integrar, cuando es algo tan sencillo como explicar a los niños que su compañero es como ellos, es convertir lo extraño en normal y lo que estoy seguro es que esas diferencias entre unos y otros se volverán igualdades.
En mi experiencia jamás me sentí diferente al contrario me sentí uno más y para eso debo dar gracias a cada uno de mis compañeros de clase y a los que dedico esta entrada.
GRACIAS!!!
lunes, 10 de diciembre de 2007
La farsa del bonobus para discapacitados en Oviedo
Soy uno de los muchos beneficiarios del bonobús para personas con movilidad reducida o minusválidos que mensualmente acude a por su resguardo para canjear por veinte viajes gratuitos tal como están pactados entre el Ayuntamiento de Oviedo, concretamente por la Concejalia de Servicios Sociales, y la empresa gestora del transporte urbano en Oviedo, una filial de Alsa.
Ya no voy a entrar si son suficientes o no esos viajes, para unos si pero para otros no. Lo que de entrada es ya una concesión excluyente dado que personas que teniendo movilidad reducida se ven excluidos de poder beneficiarse al no tener el mínimo de discapacidad requerido, el 65%. Son muchas las personas que teniendo una discapacidad limitativa para su movilidad no pueden acceder al uso de este beneficio social por no cumplir ese mínimo, a mi juicio excluyente y que se debería de rebajar al 33% para que todas las personas con movilidad reducida se puedan beneficiar.
Los actuales usuarios, y los futuros, nos encontramos con una serie de dificultades por parte del Ayuntamiento para su renovaci´n mensual ya que cada mes debemos acudir a la calle Quintana para que nos den un papel que posterior debemos canjear en la oficina de Alsa en la calle Uria o en la de TUA en la Estación de Autobuses. Dos únicos puntos en un municipio de más de doscientos mil habitantes y que distan en gran distancia del lugar donde se recoge el vale, lo que para las personas con movilidad reducida nos supe una gran traba para poder canjearlo ya que precisamente nuestra discapacidad se manifiesta en la dificultad para caminar, especialmente grandes distancias. Y esto sin contar que quienes no vivimos en el centro tenemos que gastar dinero o viajes sobrantes en el autobús para poder realizar estos trámites.
A veces parece que lo que importa es poner un nuevo servicio para que la gente vea lo buenos que son los políticos de turno, pero claro un servicio bien puesto y sobretodo pensado con cabeza no a golpe de medida electoral sin ton ni son. Hacer a personas con discapacidad caminar grandes distancias para un beneficio social no es más que en gran medida impedirles el acceso a él. Si bien por éste motivo muchos vales son recogidos por familiares que además se ven obligados a presentar el Documento Nacional de Identidad original del discapacitado y es que no es válida ni siquiera una copia compulsada del mismo, por lo que el discapacitado queda sin disponer de su DNI para lo que fuera preciso hasta que se lo devuelvan.
Esto tendría la fácil solución de entregar a los solicitantes un carnet identificativo con fotografía, nombre y apellidos y número de DNI para que sea presentado a los conductores y así con esta medida nos veríamos ahorradas esas trabas arriba señaladas.
Pero la función del Ayuntamiento ovetense no acaba ahí. Una de sus funciones debe ser la de fiscalizar el funcionamiento del transporte público y entre las cosas a observar es que las rampas de acceso para sillas de ruedas estén en perfecto funcionamiento ya que más de una vez los usuarios de sillas de ruedas deben esperar a otro autobús porque alguno tiene la rampa averiada.
Por último me gustaría pedir a los usuarios del transporte público en Oviedo y en Asturias en general, que respeten los espacios para las personas con dificultades motoricas ya que no están ahí por capricho sino porque hay personas que precisamos de esos espacios.
Ya no voy a entrar si son suficientes o no esos viajes, para unos si pero para otros no. Lo que de entrada es ya una concesión excluyente dado que personas que teniendo movilidad reducida se ven excluidos de poder beneficiarse al no tener el mínimo de discapacidad requerido, el 65%. Son muchas las personas que teniendo una discapacidad limitativa para su movilidad no pueden acceder al uso de este beneficio social por no cumplir ese mínimo, a mi juicio excluyente y que se debería de rebajar al 33% para que todas las personas con movilidad reducida se puedan beneficiar.
Los actuales usuarios, y los futuros, nos encontramos con una serie de dificultades por parte del Ayuntamiento para su renovaci´n mensual ya que cada mes debemos acudir a la calle Quintana para que nos den un papel que posterior debemos canjear en la oficina de Alsa en la calle Uria o en la de TUA en la Estación de Autobuses. Dos únicos puntos en un municipio de más de doscientos mil habitantes y que distan en gran distancia del lugar donde se recoge el vale, lo que para las personas con movilidad reducida nos supe una gran traba para poder canjearlo ya que precisamente nuestra discapacidad se manifiesta en la dificultad para caminar, especialmente grandes distancias. Y esto sin contar que quienes no vivimos en el centro tenemos que gastar dinero o viajes sobrantes en el autobús para poder realizar estos trámites.
A veces parece que lo que importa es poner un nuevo servicio para que la gente vea lo buenos que son los políticos de turno, pero claro un servicio bien puesto y sobretodo pensado con cabeza no a golpe de medida electoral sin ton ni son. Hacer a personas con discapacidad caminar grandes distancias para un beneficio social no es más que en gran medida impedirles el acceso a él. Si bien por éste motivo muchos vales son recogidos por familiares que además se ven obligados a presentar el Documento Nacional de Identidad original del discapacitado y es que no es válida ni siquiera una copia compulsada del mismo, por lo que el discapacitado queda sin disponer de su DNI para lo que fuera preciso hasta que se lo devuelvan.
Esto tendría la fácil solución de entregar a los solicitantes un carnet identificativo con fotografía, nombre y apellidos y número de DNI para que sea presentado a los conductores y así con esta medida nos veríamos ahorradas esas trabas arriba señaladas.
Pero la función del Ayuntamiento ovetense no acaba ahí. Una de sus funciones debe ser la de fiscalizar el funcionamiento del transporte público y entre las cosas a observar es que las rampas de acceso para sillas de ruedas estén en perfecto funcionamiento ya que más de una vez los usuarios de sillas de ruedas deben esperar a otro autobús porque alguno tiene la rampa averiada.
Por último me gustaría pedir a los usuarios del transporte público en Oviedo y en Asturias en general, que respeten los espacios para las personas con dificultades motoricas ya que no están ahí por capricho sino porque hay personas que precisamos de esos espacios.
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